martes, 15 de enero de 2008

Empezar bien la mañana

Cada vez me cuesta más salir de casa. Esta mañana, cuando recogía el reloj y las monedas para salir disparado, me he quedado mirando a Covadonga. La pobre está algo resfriada y, en algún momento, es angustioso escucharla respirar. Pero hoy estaba plácidamente dormida, con los brazos abiertos como si fuera un libro y con pinta de que iba a aguantar bastante en esa posición. Me ha dado pena irme.
Pero cuando estaba por Madrid, de un despacho de abogados a otro, me ha llegado una fotografía. María hacía uso de las nuevas tecnologías para mandarme esta foto de Covadonga. ¡¡Me parto con las zapatillas!! Ya que no puede ser futbolista, por lo menos que sea tenista.

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