martes, 25 de marzo de 2008

Hacer el bien

Hans-Peter Röthlin es el presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), una organización que ayuda a las iglesias de los lugares del mundo donde, realmente, hay necesidad. Ya os hablé de esta organización en otro post (ver aquí).
El caso es que este señor escribe una columna en el boletín que edita AIN mensualmente. En la de marzo cuenta una anécdota que me ha encantadao. En ella cuenta como un alumno suyo le reconoce, muchos años después, en una estación de tren. Él muchacho, ya talludito, le dice: "Sabes, tus clases de religión de entonces me impresionaron profundamente y dieron a mi vida una orientación completamente nueva. Esto no puedo olvidarlo". Hans-Peter se quedó con la coplilla de que las horas en la escuela no fueron tan inútiles. Y termina su artículo diciendo:
""Nadie debe pasar en vano junto a vosotros", he leído en algún sitio. Sí, así es. Cada encuentro con otra persona es, siempre, una oportunidad que puedo desperdiciar o aprovechar; un reto al que debo responder cada día".
¡Qué gran verdad! Hasta lo más intrascendente puede ser trascendental. Hasta el ejemplo más nimio pude ser de gran ayuda para otros. "Que tu vida no sea una vida esteril, se útil, deja poso". Y el poso se puede dejar de muchas maneras. ¡Cuantas veces hacemos cosas sin darnos cuenta del bien o el mal que podemos hacer a nuestro alrededor! Además, cada persona está puesta en nuestra vida por algo. Un hermano, una novia, un esposo, una hija, un amigo, un compañero de trabajo, una entrevistada...

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