martes, 11 de marzo de 2008

Manzanares y la amistad

Hacía muchos años que no pisaba Manzanares del Real. En 5º de EGB visité el castillo en una excursión memorable con el colegio y con dieciséis años hice una inolvidable excursión por la Cuerda Larga que terminó en La Pedriza -con una tormenta de verano de órdago a la grande- y culminó con un partido de fútbol de la máxima rivalidad que empatamos a cuatro con todos los elementos en contra -nauticos en lugar de botas, bañadores mojados, escocidos...-.
El pasado sábado, después de muchos intentos, conseguimos cuadrar las agendas y hacer la quedada que tratamos de mantener todos los años un grupo de amigos que coincidimos en Expansión TV. Cada vez que lo logramos es una gozada. Es verdad que mantenemos mucho el contacto pero es difícil vernos con las familias al completo.
Ahora, después de una jornada de trabajo, paladeo los momentos de este sábado con brochazos de cariño y pinceladas de recuerdos. Después de pasar un día inolvidable -tampoco hicimos nada del otro mundo pero los detalles pequeños son los que hacen grandes las cosas- he rezado por mis amigos. Es algo que hago a menudo. Es verdad que doy gracias a Dios por la suerte de haber conocido a tanta gente y tener muchos amigos.
Allí, sobre un río Manzanares de apenas metro y medio de ancho y bajo el sol picante de una sierra sin polución, degustamos un arroz caliente, que no caldoso, acompañado por vinos de los más diversos parajes. No se oía el ruido del caudal porque las canciones, los gritos, los lloros y las preguntas de nuestras hijas eran un sonido más agradable que el chapoteo de las carpas.
No lo había pensado hasta ahora pero Alaia, Paula, Alicia y Covadonga son cuatro milagros reflejados en cuatro princesas guapas y risueñas. ¡Cómo nos ha bendecido Dios!
La verdad es que creo que la amistad profunda, sólida y bien cimentada no tiene por que estar regada por un contacto continuo -aunque siempre es aconsejable-. El reflejo de que hay conexión es cuando, después de mucho tiempo sin verte, hilas una conversación nada forzada. Se demuestra que hay cariño. El sábado fue uno de esos momentos que invitan a parar el tiempo y hacer tres tiendas...
Repetiremos.
PD: Pongo unas fotos.
PD2: La foto llevando el carrito es la típica de estrella de Hollywood pillado in fraganti sin arreglar...

3 comentarios:

  1. Fue un placer recibiros a todos. Esperemos que no tengan que pasar ocho meses para que volvamos a quedar. A mí también me parece mentira vernos a todos en familia. Parece que estoy viendo a Ramón entrando por la puerta de la tele con el ojo morado, un día de año nuevo o aquellas míticas partidas de mus y filipinos en la sala de reuniones de Expansión.
    En fín, que han pasado muchos años y que me alegro mucho que aquella isleta, cosida con 1,x,2 siga manteniéndose con puntadas de cariños y de la amistad más auténtica.

    Un abrazo para todos. Que ya no somos cuatro, que somos 12.

    Helena

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  2. Así da gusto. Con crónica incluida, como en los buenos partidos. Cómo diría Pepu Hernández, el seleccionador de baloncesto: A-MI-GOS

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  3. Un amigo me ha dicho que me va a mandar una gorra de mi talla...que cabroncete...

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