miércoles, 23 de abril de 2008

Creo en los milagros...

...porque los he visto. Los palpo cada día. Un milagro entra en el alma y deja que lo saborees. Se acuesta en el corazón y sólo espera que lo cuides.
La fe es un regalo. Se te da y tienes que cuidarla, regarla, cultivarla...
¿Por qué lo bueno es bueno y lo malo es malo? ¿Quién lo determina? Las cosas son buenas y son malas.
Si Dios no existe...¿para qué vivir? La vida es un milagro, no en el sentido figurado si no en toda su expresión. Hay muchas cosas que no entendemos. ¿De verdad hace falta entenderlo todo?
Creo en Dios. Creo que es mi Padre y, después de ver cómo quiero a Covadonga, puedo acercarme a entender ligerísimamente el amor que Dios me tiene. Dios no quiere nada malo para mí. Todo es bueno. Hasta lo malo.
¿He leído de verdad el Nuevo Testamento? Si crees que Jesucristo es el Hijo de Dios vivo sólo te queda abrir las páginas del Evangelio. Hay que leerlo sin prejuicios arrastrados de colegio de monjas y curas. En sus páginas leo: "pedid y se os dará". Cierto es que acepto, por encima de todo, la Voluntad de Dios...pero no me voy a hartar de pedir. Se puede modificar la Voluntad del Señor a base de oraciones...si es lo mejor para nosotros.
Creo en los milagros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario