jueves, 3 de abril de 2008

Ha empezado OT

He de humillarme y reconocer públicamente que soy seguidor -moderado- de Operación Triunfo. Es verdad que las primeras ediciones me las tragué como un poseso pero con los años he perdido ilusión por el programa.
Ayer pude comprobar que han vuelto ya los castings de selección de los chavales que entrarán en la Academia. Como siempre, hay peña de todo pelaje. Y eso es divertido. Espero volver a ver a Jesús Vázquez, el mejor presentador de la televisión española -aunque son una pena sus cometarios contra la Iglesia. Otro al que convertir-.
Lo que me da pena es observar cómo los padres fomentan las ansias de triunfo de sus hijos. No me parece mal que les animen a desarrollar los hobbies pero en muchos casos ven la salida hacia la fama.
Cuando era más jovencito pude vivir algo parecido cuando, con quince años, mi padre me llevó a hacer las pruebas en el Real Madrid. Nunca estuve presionado. Fui porque me apetecía a mí. Allí, en la vieja y verdadera Ciudad Deportiva, pude ver a padres que gritaban a sus hijos porque no habían jugado bien o porque se quejaban de una falta. Tengo que dar gracias a Dios y a mis padres de la libertad que siempre disfruté...pero eso harina de otro costal.
En estos programas, además, se puede ver la juventud blandiblu que hemos generado con la falta de exigencia, disciplina y esfuerzo. Es increíble la cantidad de lloriqueos que se ve en estos programas. ¿Qué espera esta juventud? ¿qué busca? ¿qué tiene?...

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