lunes, 5 de mayo de 2008

Una nueva Cruz

Hoy le han estado haciendo pruebas a un buen amigo mío. Tienen unos bultos en el cuello y pueden ser cualquier cosa. El jueves tendremos resultados. Viendo tanta enfermedad a mi alrededor me da miedo no saber descubrir la mano amorosa de Dios incluso, y especialmente, en las cosas más difíciles.
Después de una semana metido en casa con cuarenta de fiebre hasta te entran ganas de quejarte...pero no puedes.
Recuerdo aquellas palabras que, sobre la Cruz, escribieron en la hoja parroquial de La Visitación. Las vuelvo a copiar para que nos sirva para recordar que Dios está en todo y que nos ama con locura.
"La sabiduría eterna de Dios ha previsto desde el principio la cruz que Él te envía desde lo profundo de su Corazón con un don precioso. Antes de enviártela, Él la ha contemplado con sus ojos omniscientes, la ha meditado con su intelecto divino, la ha examinado a la luz de su sabia justicia. Y le ha dado calor estrechándola entre sus brazos amorosos, la ha sopesado con ambas manos para que no fuese un milímetro demasiado grande ni un milímetro demasiado pesada. Luego la ha bendecido en su Nombre santísimo, la ha rociado con el bálsamo de su Gracia y con el perfume de su consolación.
Y luego te ha mirado a tí y a tu coraje...
Por lo tanto, la Cruz te viene del Cielo, como un saludo del Señor, como una limosna de su amor misericordioso"
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1 comentario:

  1. La verdad es que ese texto a mi personalmente me está ayudando mucho. Y hay que rezar mucho, para que Él, cuando haya visto que llevamos con cierto garbo la Cruz que nos manda, nos la quite del hombro y la ponga como una joya en su Corona. Podemos con eso y con mucho más, gracias a su infinita Misericordia.

    Rover

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