miércoles, 30 de julio de 2008

Ha llegado un ángel

Hay una película de Marisol que se llama como el título de este post. A mí me siguen encantando las pelis de Marisol. El caso es que, cuando María entró en mi vida, creo que encima de mi cabeza se pudo ver este título.
Me he dado cuenta que llevo 200 post en estos ocho meses de andadura de blog y apenas he hablado de la gran artífice: María.
Es mi esposa. Tiene 29 años, unos ojos preciosos y una alegría que desborda. Se lleva a la gente de calle porque sabe escuchar, comprender y dar consejo. No sé cómo lo hace pero mucha gente le cuenta sus problemas. Debe ser porque inspira -y regala- confianza.
Viéndola a ella me explico el comportamiento alegre y dicharachero de Covadonga.
María es una ventana que deja pasar el aire fresco a un mundo lleno de complicaciones y cargado de un ambiente irrespirable. Es el faro que reconforta a los marineros desde la costa. Cuando peor se ponen las cosas, ella está ahí.
La gente me dice que es muy guapa -no tengo ningún mérito en eso- y la verdad es que yo pienso que es la mujer más guapa del mundo. Y no lo digo como una frase bonita sino que lo pienso de verdad.
Ahora cuida de Covadonga día y noche. No hay cosa que más me reconforta que saber que mi hija está siendo atendida por su madre. Sé que es algo que, en la actualidad, es difícil, pero a mí me da la vida.
Aquí quiero dejar este pequeño homenaje a la artífice de tantas cosas buenas: Gracias.

2 comentarios:

  1. I no fuera por el nombre, pensaría que hablabas de mi mujer, jejejeje. Enhorabuena por tener una mujer tan buena. Pero las cosas no pasan por casualidad y seguro que es que te la mereces.

    UN saludo,

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  2. Hola, 'familia sin apuros'...
    Gracias pero no tengo ningún mérito...
    Un saludo.

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