miércoles, 18 de febrero de 2009

Martina

Es una de mis tres ahijadas -sí, mis familiares y amigos sólo me hacen padrino de niñas-. Se llama Martina. Acaba de cumplir dos años y la pobre celebró su aniversario con un virus del que ahora disfruta Covadonga.
Es despierta y con la independencia propia de sus dos años. Al igual que a mis otras dos ahijadas, sus padres le han inculcado un cariño a su padrino que hace que necesite una fregona cada vez que la veo. Sabe decir mi nombre pero le gusta hacer referencia al 'paíno'.
Ya tiene un hermano pequeño y viene otro de camino. Es la mayor de las primas por parte de María...y jerce como tal. El otro día coincidimos María, Covadonga y yo con Paula, Jaime y Jaime jr. Estábamos en uno de los pasillos largos del Carreforu, cada familia en un lado. Martina y Covadonga se percataron de la cercanía de la prima y empezaron a gritarse de emoción. Podéis imaginaros las caras de los clientes del supermercado.
Pese a que don Jesús trató de bautizarla bajo el patrocinio de san Martín de Porres, tuve que sacar los argumentos que demostraban que estaba bajo el manto de santa Martina, patrona de Roma.
La veo menos de lo que me gustaría -igual que a mis otras ahijadas- pero todos los días rezo por ella. A eso me comprometí cuando me nombraron padrino y eso es lo que cumplo religiosamente -nunca mejor dicho-.
PD: nos hemos quedado sin ir a Galicia. Covadonga sigue con fiebre. Pobrecita.

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