miércoles, 4 de febrero de 2009

Uruguay: el paraiso en la Tierra

Hace unos pocos años realicé uno de los viajes más maravillosos de mi vida. Durante tres semanas visitamos a la familia de María en Argentina y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, dimos el salto a Uruguay. Y nunca estaré suficientemente agradecido a mi cuñado Jaime por dar la matraca para que hiciésemos esa etapa en lugar de quedarnos en las playas de Pinamar.
Uruguay me cautivó. Montevideo es como una ciudad sacada de una película de James Bond. Vimos poco pero me quedé con el recuerdo de ciudad antigua pero coqueta, bien conservada y con indudable encanto.
Sin embargo, el campamento base lo instalamos en José Ignacio, un pueblo de pescadores 40 kilómetros al norte de Punta del Este reconvertido en coqueto refugio para los argentinos que pasan allí sus vacaciones de verano.
No me aventuraré a tratar de describir José Ignacio pero si diré que cuenta con extensas playas, un mar embravecido en su punto justo y unos restaurantes que me dejaron con la boca abierta y los sentidos disparados. Si bien es cierto que la carne argentina quizá cuente con la medalla de oro de reconocimiento a mí, siempre que me preguntan, contesto que la mejor carne que he desgustado ha sido en las parrillas uruguayas.
Estuvimos alojados en la Posada Paradiso (http://www.posadaparadiso.com/). Innenarrable. Un alojamiento al estilo ibicenco sin distracciones y las comodidades justas. Podéis ver una foto de María en el porche de la Posada. Como el verano tocaba a su fin nos fue fácil conseguir alojamiento y nos salió por un módico precio.
Pero lo que más me gustó de José Ignacio fue su iglesita. Fea por fuera. Una construcción de ladrillo con una pinta de provisionalidad que tiraba de espaldas. Se ve que era la capilla levantada por la generosidad de los fieles veraneantes y el esfuerzo de un cura con iniciativa. Misa de 8 de la tarde todos los días, circunstancia que agradeces cuando estás de vacaciones en una aldea perdida en sudamérica -bueno, al menos eso me parecía a mí-.
En aquel reducto de oración pudimos disfrutar del que, para mí, es el retablo más hermoso del mundo. Tres ventanas, con el océano Atlántico de fondo, guardaban las espaldas del Señor cuando el sacerdote lo elevaba en la Consagración. No me voy a poner en plan místico, porque no lo soy, pero tengo imaginación. Ver a Jesús con ese marco no distraía. Más bien al contrario. Te ayudaba a adorar al Rey de Reyes, al Creador. Bueno, que he prometido no ponerme místico. José Ignacio fue el paraiso en la Tierra. Después disfrutamos una noche en Punta del Este pero eso era pecata minuta comparado con la experiencia que habíamos vivido.
Después pasamos un fin de semana en Buenos Aires para asistir a la boda de mi 'primo' Santi -que era el motivo del viaje-. Lo de la boda fue una historia distinta. ¡Genial!
Y el colofón de tan magnífico viaje fue la visita a La Bombonera, el estadio de Boca Juniors, la comida en Carlitos, y el Boca-San Lorenzo. Pero eso es harina de otro costal.
Dejo alguna foto con mi familia política argentina. Tengo muchos amigos que me preguntan cuándo van a venir a España las primas de María.
PD: ¡Caray, creía que no cabía más gente en el 5ºB! Bienvenidos a los que habéis venido de allí. Esos sí que son unos cracks ¡Cuánto aprendo de ellos! Me abrumáis con vuestros comentarios. Cecilia, espero que te guste el post.
PD2: Maru, la fan número 1 de micovadonga. No sabes cómo te agradezco tu presencia y tus comentarios.
PD3: Como cuenta Helena en otro comentario, Héctor ha mejorado. Es un recién nacido que está en la UCI. Avanza poquito a poquito. ¡Fuerza, Héctor, fuerza! Helena, no tengo influencia en el Cielo. Lo que pasa es que la oración de los niños y de los tontos tiene más valor ante Dios. Así que cuando Covadonga y yo rezamos juntos...
PD4: Carlos....bueno, pues eso.



2 comentarios:

  1. Ya estoy en Buenos Aires. Pena que no os conocí en Madrid. LLamé a Gonzalo, el seminarista, para invitaros a todo el grupo a casa a una comida, pero no pudo ser.
    Este mes en Madrid ha sido de locos y no te he podido leer y me gusta mucho. Veo a tu mujer ideal y a tu niña para morderla de "linda" con ese abrigo chocolate. Felicidades por las visitas que crecen y eso indica lo que buscamos todos en tus escritos.
    Seguimos enlazados todos.
    www.verili.es
    verónica

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  2. Borja, te lo digo en uruguayo, está re lindo el post.
    Qué honor que sientas eso por mi pequeño paisito. Ojalá puedas ir alguna otra vez y conocer más. José Ignacio es precioso.
    Sobre la carne, te cuento que mi padre, hombre de campo, dice que la mejor carne es la argentina, pero tú sigue diciendo que es la uruguaya ;), di que sí!, jaja.
    De todos modos como la carne rioplatense no hay en ninguna parte.
    Que sigan bien, ya nos contarás de los mellizos.
    Saludos,
    Cecilia I.

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