jueves, 12 de marzo de 2009

Estoy con el Papa

En los últimos meses, da la impresión de que se ha levantado una brutal campaña contra el Papa. Son muchas cosas. No a lo bestia y, lo que es peor, se produce desde dentro de la Iglesia. Es mi opinión.Lo último ha sido la decisión del Papa de levantar la excomunión a los lefebvrianos. Se ha levantado un revuelo con muchos obispos, sacerdotes y fieles criticando al Papa por la decisión.
El Papa ha escrito una carta a los obispos dándoles un toque por sus críticas. Parece que el tono de la carta es como la del padre que amonesta al hijo bueno en la parábola del hijo pródigo. “Que el gesto silencioso de una mano extendida se haya convertido en un estruendo y así en lo contrario a la reconciliación es algo de lo que debemos tomar nota. Pero ¿es que era realmente malo ir al encuentro del hermano, `que tiene algo en tu contra´, e intentar la reconciliación?”, pregunta el Pontífice alemán. Y añade: “¿Es que puede dejarnos totalmente indiferentes una comunidad en la que hay 491 sacerdotes, 215 seminaristas, 6 seminarios, 88 escuelas, 2 institutos universitarios, 117 hermanos y 164 religiosas? ¿Deberíamos tranquilamente dejarlos al margen de la Iglesia?”
Yo, sinceramente, no entiendo mucho de este tema porque soy un cateto. Pero nadie va a separarme de querer al Papa y seguirle en lo que diga, demostrarle obediencia y, especialmente, cariño. Esos pequeños pero robustos hombros llevan un peso demasiado grande como para no poner, cada uno en su medida, un poquito de ayuda. Puede ser mediante la oración, el ayuno, la caridad, el apostolado...
Sé que B16 no va a leer este blog -¿o sí?- por eso me apunto a rezar por él, que eso seguro que le llega.
Santo Padre...Pedro...mis niñas y yo ¡¡Siamo con voi!!

2 comentarios:

  1. Es más de lo mismo. A mí esto me recuerda muchísimo a cierta situación histórica en la que en torno al templo de Dios y a la doctrina había unos saduceos, unos fariseos, unos zelotas y unos esenios. Cada uno de ellos se creía el mejor y que los demás eran peores que ellos.

    Al final, el Señor en una parábola, puso de ejemplo a un samaritano, que eran lo p.peor, herejes de la Ley, para darles en los morros a los que tanto criticaban a los demás.

    Yo por ahora, vivo y dejo vivir, que demasiado tengo con salvarme yo como para preocuparme de cómo se condenan los otros. Oración, trabajo y silencio. Eso hacía la Virgen María, y a esa escuela me he apuntado yo hace tres años.

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  2. No sé si tienes facebook, pero sí que tiene una cosa buena, un grupo para escribirle al Santo Padre:

    Escribe al Papa y hazle llegar tu cariño

    A mi me llegó invitación, pero asumo que si lo buscas en facebook te toparás con él.

    Cecilia I.

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