martes, 5 de mayo de 2009

Salir de casa

Han pasado ya 17 meses desde esta foto. Es Covadonga en su segundo amanecer. Ahora es toda una princesa que me tiene sorbido el cerebro. Aunque ya empiezan a despuntar su genio y mala uva, luego es un pedacito de pan.
Ya conoce los caminos directos hasta mi corazón y se guía a ciegas por los vericuetos que conducen hasta mi débil voluntad. "¿Papá?", es la palabra que utiliza cada mañana para despertarnos. Es consciente de que con sólo pronunciar esa palabra me va a ver aparecer en el cuarto en apenas unos segundos y babeando como un perrillo.
Me gusta levantarme temprano, darle el primer biberón de la mañana, contarle lo que voy a hacer ese día y cantar unas canciones del Cantajuegos. María aprovecha para dormir un poco más. Las gemelas son un peso difícil de llevar y cada vez se va a haciendo todo más complicado.
Lo malo llega cuando tengo que salir de casa. En cuanto abro la puerta, Covadonga sale corriendo y se me agarra a una pierna como si le fuera la vida en ello mientras gime: "¿Papá?". Sé que es chantaje...pero se me parte el corazón. Tras mucho suplicarle, consigo que me dé un beso y me diga 'aiós' agitando su manita. Oigo una pequeña queja cuando cierro la puerta. Sé que es sólo un segundo porque después se dará la vuelta y ya estará jugando con el balón. Pero a mí me mata.
Es Covadonga María Medjugorje Cecilia Teresa Benedicta de la Cruz, y es mi hija.

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