lunes, 16 de noviembre de 2009

Medjugorje no está en Bosnia...

...está en Zamora. O, mejor dicho, está en cualquier lugar donde Suso presente su libro. He tardado mucho en escribir este post. He considerado su idoneidad y he reposado la intimidad de lo que me pasó hace un par de semanas. Al final, como este es un rincón de Internet en el que se va a 'calzón quitao' pues he decidido que es un buen momento...
Hace un par de semanas me enteré por la página de Internet de Alba que Jesús García hacía la presentación de su libro Medjugorje en Zamora. Pensé que podía ser un buen momento para acompañarle. Se llevó una gran alegría cuando se lo propuse porque se iba a ir solo. Después de pedir los permisos correspondientes a la 'superioridad', le acompañé en un viaje que era a 200 kilómetros de Madrid y al que la Virgen, porque Ella es así, le iba a sumar un '0' más.
Los kilómetros han sido las agujas de las que se ha servido Dios para coser mi amistad con Suso. Cuando mi trabajo en Alba me dio la oportunidad de tratar a gente tan magnífica, tuve que hacer varios viajes con él de los que sacamos once suscripciones -todo un milagro-, una conferencia sobre la vida y una enseñanza en el Madrid Arena.
Como es difícil tener tiempo, un viaje siempre te asegura una larga y, como siempre, fructífera charla.
Y allí llegamos a Zamora para participar en el foro de debate que, dos veces a la semana y nueve meses al año, organiza La Opinión de Zamora. El tema del día era la presentación del libro de Suso. Antes de la conferencia, una periodista con los deberes hechos hizo una magnífica entrevista a Suso que fue donde empecé a entender.
La presentación, en el coqueto salón de actos de Caja Duero, fue sólo la plataforma de un sueño para el que no hacen falta alforjas.
A principios de julio había asistido a la presentación oficial del libro en Madrid. Y me gustó. Pero, desde entonces, Suso ha perfilado su discurso. Lo ha limado de aristas y lo ha limpiado de despojos. Ha estudiado su propio libro, ha vuelto a Medjugorje y ha recibido el cariño y la gratitud de los que lo hemos leído.
Y se nota. Ya no habla de cara a la galería. Ya no es el sueño cumplido de publicar un libro. Ahora te habla al corazón. Sin sensiblerías pero con contundencia. Y la inteligencia responde.
Cuando empezó su presentación me noté con una mochila a la espalda y unas zapatillas en los pies. No he estado en Medjugorje pero me gustaría ir. Y puedo asegurar que lo más cerca que he estado de aquella aldea bosnia ha sido a 200 kilómetros de Madrid. Me dí cuenta de que algo estaba pasando cuando, sin saberlo, sin quererlo, sin esperarlo, se me vinieron las lágrimas a los ojos. No fue por ninguna anécdota ni historia -me las sé casi mejor que Suso-. Fue cuando habló de la Virgen, de la conversión, de cómo dice las cosas, de la descripción de la Madre...vamos, lo que he oído tropecientas mil veces. No lloré pero noté que se me cargaban los ojos. Fue un instante. Fue pasajero. Pero dejó poso.
Y allí estaba yo. "Pero qué coño me pasa...", me preguntaba a mí mismo. "Seré tonto". En mi vida me había pasado algo así. Bueno, es verdad que alguna vez me ha pasado pero no en circunstancias así. Quizá con el viento más a favor o con la sensibilidad más a flor de piel. Pero no en una situación así: plana, previsible, gris, fría, ya conocida...
Tengo ganas de ir a Medjugorje -ahora más, si cabe-, pero me volví de Zamora con la sensación de haber viajado ya embarcado en un Manto que ahora tiene forma de papel.
Gracias, Suso.
PD: el post estaría incompleto si no nombrase la figura de Carmen Ferreras, organizadora del foro desde hace casi diez años. Una MUJER y una PERIODISTA de los pies a la cabeza. Un ciclón, una anfitriona, una amiga. Gracias, Carmen.

1 comentario:

  1. Yo leí tu recomendación del libro, y hace unos dias lo saque de la biblioteca y estoy acabandolo. Precioso, y se explica todo muy bien.
    Saludos

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