jueves, 30 de julio de 2009

Camino de Medjugorje

Bueno, los dos autobuses de amigos que han salido hacia Medjugorje ya están en marcha. ¡Qué envidia! La verdad es que me hubiese encantado ir. Va a ser un viaje con muchas sorpresas -especialmente para algunos de León- y seguro que volverán con frutos espirituales a manos llenas.
En los últimos días me han llegado muchos comentarios de distintas personas que no se conocen entre sí sobre el libro de Medjugorje. El otro día fue la presentación del libro y estuvo genial. La foto se la he 'mangao' a AlbaDigital y en ella se ve a Galto, Suso y Alex Rosal. Galto estuvo 'sembrao' haciendo un repaso breve, exhaustivo y mordaz de la historia de amor-odio entre Suso y Medjugorje. A Alex quiero darle las gracias desde este humilde blog por haber apostado por una publicación así. Estas cositas, como yo le digo a Galto con su 'contra' de Alba, seguro que tienen mucho peso luego en el juicio particular.
Pues el libro está dando muchos frutos...muchos frutos. y eso que sólo sabemos de alguno. Seguro que la Gospa está disfrutando de haberle dado la oportunidad a Suso de escribir ese libro. Y seguro que está muy contenta con su respuesta.
¡Caray, qué alegría, Suso!
Le pido a la Gospa que alguna vez me 'invite' a ir a verla en Medjugorje.
Buff, ¡qué de cosas tengo en la cabeza y no sé cómo escribirlas! Será porque no debo escribirlas...
¡Feliz verano!
PD: Enhorabuena a todas las lectoras embarazadas. En este blog pediremos oraciones por vosotras. Y por los bebés que seguro van a venir.

El milagro de cada día

Creo en los milagros...como ya he dicho en otras ocasiones. Hay milagros todos los días. Milagros que pasan inadvertidos o que son tan evidentes que los achacamos a la suerte -ya se sabe que hablar de Dios está mal visto-.
Ayer ví un milagro. Y lo ví casi en directo porque las niñas estuvieron guerreas toda la noche y me 'tragué' minuto a minuto la información sobre el atentado de ETA en Burgos contra una casa cuartel de la Guardia Civil. Después de comprobar cómo quedo el edificio y teniendo en cuenta que había más de cien personas en el mismo, parece imposible que 'sólo' hubiese heridos leves. A mí me parece un milagro.
Además, todo los expertos coinciden en que era la forma con la que ETA quería celebrar su 50 aniversario. Hoy, día de san Ignacio de Loyola, nacía la banda terrorista. Estoy convencido que ayer, el gran santo español, intercedió ante Dios nuestro Señor para que no hubiese éxito en el intento de la banda de asociar una masacre al nombre de Iñigo.
Estoy convencido. Fue un milagro. Y seguro que santa Marta echó una manilla.

viernes, 24 de julio de 2009

El semáforo

Hoy he bajado al trabajo en autobús. Al llegar a Moncloa, quería cruzar Princesa para ir al '16'. Esperando a que se pusiese verde para los peatones...¡me he quedado traspuesto! No puedo decir que estuviese dormido porque veía y era consciente de lo que pasaba. Pero he entrado como en un estado de letargo como un paso por detrás de la realidad. No se trataba de una aparición, ni una visión, ni un éxtasis, ni tan siquiera un descanso en el espíritu. Simple y llanamente es que me he quedado dormido.
La noche de hoy ha sido torera. Inexplicablemente, cuando una jornada ha ido bien y las niñas 'cumplen' con sus cometidos, llega la noche y algo se trastoca. Se atraviea un gas o se echan de menos los brazos de papá y las niñas lloran. Es verdad que no lo hacen a la vez pero, al ser gemelas, las probabilidades de que haya jarana crecen un 100%.
Las noches así son difíciles, algo desesperantes. Los minutos caen como losas mientras Macarena sigue refunfuñando. Cuando se duerme, entonces Lucía demuestra que ella también es digna hermana de Covadonga y desempolva sus pulmones para deleite de sus padres y desesperación de más de un vecino.
Lo peor de las noches de insomnio es cuando Covadonga toca diana por la mañana. En ese momento sabes que comienza un 'túnel' del que no vamos a salir hasta la noche...y a lo peor ni eso.
Es cierto que, desde que nacieron las niñas hace un mes, he visto como el tiempo se ha convertido en un lujo del que casi no puedo disponer. No es una queja, es un hecho. Las niñas -las cuatro- absorben energía, requieren toda la atención, necesitan cuidados, no tienen horarios fijos, campan a sus anchas por la barra libre de biberones. Ejercen la anarquía y te demuestran que ellas son las que mandan. Y eso te hace no llegar a todo. Los mails de enhorabuena sin responder se acumulan en el correo, las gestiones de la casa parpadean en la lista de cosas por hacer, las ideas para un post en el blog se quedan escondidas en la tercera calle de la memoria, los planes con amigos se reducen hasta casi desaparecer...
No es una queja porque la mirada de Lucía -¡el nombre le viene como anillo al dedo!- compensa los desasosiegos, un baile de Covadonga difumina los problemas, un 'careto' de Macarena endulza las vigilias y la sonrisa de María...bueno, la sonrisa de María...
Seguro que, dentro de poco, las gemelas cogerán un ritmo más asequible y eso nos permitirá encarrilar la atención necesaria a esas cosas tan importantes que sustentan nuestra felicidad. Podremos invitar a los amigos a casa, atenderé a los bloggeros, contestaré los mails, leeré los libros, organizaré el Equipo, iré a visitar a los parientes... A todos, perdón por las desatenciones.
PD: Verónica, Caná se ha convertido casi en una utopía para nosotros. Ir a Misa se ha transformado casi en un reality de la tele. Gracias por hacerme llegar el link a tu nueva página. Aquí podéis verla y la pongo en mis favoritos.
PD2: Muchísimas gracias a todos por vuestras felicitaciones, enhorabuenas, piropos para las niñas y demás. De verdad, muchas gracias.

lunes, 20 de julio de 2009

El Amor

Covadonga María Medjugorje Cecilia Teresa Benedicta de la Cruz
Lucía Guadalupe Medjugorje Clara Roca
Macarena Faustina Medjugorje Paula Tomás.

miércoles, 15 de julio de 2009

Un regalazo

Soy una persona nueva. Hoy, después de no sé cuánto tiempo, he dormido. María ha tenido el detalle de hacerme un regalazo espectacular, inolvidable, glorioso, magnífico, sublime, memorable, célebre, espléndido, perfecto, magistral, macanudo, portentoso, fastuoso, sobresaliente, entrañable, tierno...¡una salus!.
Así que esta noche, una persona se ha encargado de cuidar y dar de comer a las niñas, lo que se traduce en que he dormido diez horas casi del tirón.
Es cierto que el sueño se acumula y las baterías estaban al mínimo. Pero hoy me he despertado como si nada hubiése pasado. Lo necesitaba.
Así que ya sé qué regalo hacerle a mis amigos cuando tengan un bebé...

lunes, 13 de julio de 2009

Intentan incendiar la parroquia de santa Genoveva

Santa Genoveva es una parroquia que está en construcción en Majadahonda. Allí, don David, un sacerdote joven y muy apostólico, encabeza un proyecto que está dando sus frutos desde el minuto 1.
Y parece que hay gente a la que le debe de molestar mucho -especialmente a uno con cuernos y rabo-. El caso es que este fin de semana han tratado de incendiar la iglesia -bueno, el barracón provisional- colocando dos artefactos explosivos junto a los aparatos de aire acondicionado. Allí estuvieron los TEDAX. Pongo la crónica que hace don David en el blog de la parroquia:
"Por razones de salud esta semana olvidé escribir el artículo semanal, pero quizá la providencia así lo ha querido para que pueda hacerlo hoy aunque por otros motivos no tan apostólicos como a mi me gustaría. Quizá muchos de vosotros lo hayáis vivido en primera persona y otros os habéis enterado u os enteraréis. Cuando os dije que formar parte de la parroquia de Sta. Genoveva era una aventura nunca imaginé que llegaría a estos extremos.
Al acabar este domingo la misa de 11'30 percibí un fuerte olor a gasolina en el templo, aunque nadie pareció percatarse de ello. Pero el párroco que os escribe -en el fondo- es como una madre de familia que está pendiente de todo, a veces en exceso, y me obsesioné con ello. Con algún feligrés comenzamos a examinar el templo y descubrimos algo en el tejado. Extrañados por ello decidimos avisar a la policía que descubrió, para sorpresa de todos, que se trataba de varios artefactos explosivos. Tuvimos que desalojar la parroquia y por consejo de la Guardia Civil celebrar la misa de una en el parking.
Gracias a Dios no ha sucedido nada. Pero el resultado ha sido que estaban colocados en la parroquia siete artefactos incendiarios de fabricación casera con el objeto de quemar el templo o parte de él al menos. El Señor, la Virgen y Sta. Genoveva no lo han consentido, pero el hecho es que eso estaba allí. Es triste verlo y experimentarlo a estas alturas de la Historia. A las 13 h. celebramos una misa emocionante pidiento también por los que no nos quieren bien cuando tuvimos que dejar la casa del Señor por motivos de seguridad. Quiero daros las gracias a todos por vuestro apoyo, aquí es donde uno experimenta que la parroquia de Sta. Genoveva es de todos y somos todos. Y quiero animaros a seguir formando parte de la misma sin ningún tipo de miedo. Que nadie se sienta intimidado, porque el triunfo debe ser de Cristo y no de los violentos. Nunca en Majadahonda había sucedido esto, algo estaremos haciendo bien cuando algunos no saben expresar su malestar más que intimidando.
Quiero aprovechar para agradecer publicamente a la Policía Municipal y a la Guardia Civil en sus distintas secciones su profesionalidad y trabajo. Y también a las autoridades locales, al Sr. Alcalde y a los concejales que en primera persona han mostrado la preocupación por los sucedido y han mostrado su apoyo a la parroquia en estos momentos. Y cómo no a nuestro Obispo, sus obispos auxiliares y al Sr. Vicario Episcopal. Los primeros a través de llamadas telefónicas se han interesado en todo momento por esta parroquia que vive en comunión con la Iglesia diocesana. Y gracias al Sr. Vicario que se hizo presente en la misa de 20 h. para darnos su apoyo y animarnos.
Una aventura más que contar, porque gracias a Dios y a Sta. Genoveva no ha pasado nada, no podía pasar y no va a pasar con esa protección. Aunque el mal no descansa nosotros seguimos adelante fieles a Jesucristo, rezando también por los que nos persiguen".
"

martes, 7 de julio de 2009

La astilla

El domingo 21 de junio, apurábamos una conversación en el sofá de casa. Una semana después estaba prevista la cesárea que nos traería a nuestras enanas al mundo. Quedaban muchos flecos por ultimar -carrito, montar las cunas, organizar su cuarto...- pero una semana era tiempo más que suficiente para cerrar todos los asuntos pendientes. Entre chascarrillos y bromas fue pasando el tiempo.
Unos días antes, montando unas maderas en el jardín, me había clavado una astilla en la planta del pie. Entre lo quejica que soy -como buen especimen varón- y lo molesta que puede llegar a ser una astilla en el punto del pie donde se apoya todo el peso -en este caso, un peso considerable-, la astilla llevaba un tiempo martirizándome. María, en una labor de cuasi neurocirugía, me sacó la astilla. Nos fuimos a dormir.
Pasaban quince minutos de las dos de la madrugada cuando María me despertó. Llevaba varias horas aguantando estoicamente las contracciones pensando que, como al día siguiente íbamos al médico, ya nos dirían si estaba de parto o no.
Con el sueño que tenía, no fui consciente del momento. Sólo soñaba con que María dejase de tener las contracciones...pero no fue así.
Dos 'latigazos' no daban lugar a dudas de que no se podía esperar más. "Borja, prepara la maleta". Me dí cuenta de que no estaba preparado para una situación así cuando huice tres veces el mismo trayecto entre el cuarto de las niñas y nuestra habitación. Al final respiré hondo y enfrié la mente. Hice lo que cualquiera hubiese hecho en mi situación: volqué un cajón dentro de una maleta. Que fuese lo que Dios quisiese.
El segundo problema estaba se nos ponía justo en la cara: ¿Qué hacer con Covadonga? Al final, entre una cuñada y mi hermana conseguimos solventarlo.
María y yo salimos volando por la Carretera de La Coruña. Cuando nos acercábamos a El Plantío, seis o siete coches y furgonetas de Policía cerraban el camino con un control antiterrorista. Como en las películas de Alfredo Landa -¡crack!- saqué una toalla por la ventana, empecé a tocar el claxon y nos dejaron pasar.
Llegamos bien al hospital. Bueno, la pobre María aguantaba como podía los dolores anteriores al parto.
No voy a dar detalles del interior del quirófano pero María merece un monumento.
Sí puedo contar lo que pasó fuera. No me dejaron entrar en el quirófano así que esperé pacientemente. Sabiendo que iba para largo, subí a la tercera planta. Entré en la capilla. Todo oscuro. Sólo una lucecita roja junta al Sagrario te dejaba intuir los ojos del Señor partido de risa con las vivencias que estábamos pasando y encantado con la visita a esas horas. He de reconocer que me emocioné...mucho. Allí estaba Él sirviendo de almohada en la que reclinar la cabeza en un momento en el que mil preguntas, dudas y pequeños agobios se cocían el mis pensamientos. Allí estuve un rato. Dí muchas gracias, y más gracias, y agradecí y agradecí y agradecí.
Pasado un rato me instalé en la sala de espera. El calor de esa noche era sofocante y el aire acondicionado de la sala de espera estaba a una temperatura mágica. Allí me senté. Empecé a desgranar las cuentas del HR pero un sueño brutal me hizo quedarme 'cuajado'. Entre cabezada y cabezada escuché algún llanto de bebé -'Parece que está yendo bien', pensé-. Al poco, pude entrar a la zona de neonatología a ver a las 'pequeñas'. Eran dos ratillas divertidas. Me daba pena verlas en la incubadora sin poder tocarlas. Pero sabía que allí estaban bien acompañadas por sus ángeles de la guarda.
Luego vino una semana de hospital, los viajes para darles de comer, la llegada a casa, las chicas que vienen y se van, la vuelta al trabajo, las noches sin dormir, las noches durmiendo poco y las noches sin apenas pegar ojo...
Y ahora estamos aquí. Muy felices.
Ya me dí cuenta cuando me saqué la astilla que el dolor no había hecho más que empezar -je, je, je-.
PD: Hasta en siete ocasiones me he conectado para terminar este post. Es prácticamente imposible.
PD2: Esta es la foto para el carnet de Familia Numerosa. Lucía en mi brazo. Macarena en el de María.

viernes, 3 de julio de 2009

Dos bendiciones

Y no me refiero a Macarena y Lucía -que también- sino a las dos horas seguidas que hemos conseguido dormir en la primera noche de las niñas en casa. Ayer las trajimos del hospital. Han engordado lo suficiente para que el cazurro de su padre y la maravilla de su madre se hagan cargo de ellas durante los próximos 25 años.
Han llegado guerreras, especialmente Macarena, quien estuvo en brazos desde las seis de la tarde hasta las tres de la madrugada. Ya nos lo habían avisado en el hospital.
Es curioso, tantos pensamientos y avisos de lo 'mal' que lo íbamos a pasar hacen que, cuando tienes que enfrentarte a la realidad, todo sea más fácil.
Los problemas principales llegan con la intendencia. Comen cada tres horas lo que supone dar 16 biberones a lo largo del día y hacer 16 cambios de pañal. Tengo la sensación de ser un 'lavador' de chupetes. Lo peor fue cuando el miércoles por la tarde, apenas doce horas antes de traer a las enanas, la chica interna que había entrado en casa esa misma mañana nos dijo que se iba. Fue un palazo. Estamos buscando ayuda. De momento, las abuelas, tías, cuñadas, primas y mediopensionistas están haciéndonos las cosas mucho más sencillas.
De momento, esta es la única fotografía que he podido captar de ellas. Dicen que no quieren restarle protagonismo a Covadonga, la 'dueña' de este blog. Espero convencerlas para que se dejen hacer unas 'placas' mejores.
Covadonga, la Reina de la casa, se come a besos a sus hermanas. A veces es demasiado impulsiva y les pega unos meneos que casi las descuajaringa pero ha aceptado muy bien la llegada. Es la mejor. Se ríe con los llantos de Macarena y disfruta con el pelo 'disparao' de Lucía. Nos está ayudando mucho.
Dos bendiciones. Espero que esta noche sean por lo menos tres bendiciones.