lunes, 22 de febrero de 2010

El mantillo

Me encanta mi jardincito pero odio hacer las labores más duras de cuidado y preparación. Este fin de semana me he enganchado con el mantillo, vamos, el abono -sé que es un poco tarde para ponerlo pero hago lo que puedo-. El caso es que me he quedado corto y tendré que ir hoy a comprar un poco más.
El viernes, extendiendo el mantillo, me acordé de Miguel, el jardinero de la urbanización donde viví de pequeñito -en el centro de la imagen-. La verdad es que tuve la suerte de pasar la infancia en una urbanización grande, en la zona Noroeste de Madrid, con mucha zona verde y un pandillón de chavales de la misma edad que era una gozada.
El plan fundamental los fines de semana era jugar al fútbol. Se empezaba un partido a las 11.00 de la mañana que terminaba sobre las 13.30. A comer. Después de los dibujos animados de las 15.30 (Sport Billy, La pequeña Lulú, Daniel el Travieso o el que tocase) empezaba el partido a las 16.30. Y lo mismo el domingo. Bueno, la verdad es que el domingo era mucho mejor. Por la tarde, cuando el Madrid no jugaba en casa, montábamos un gol regateado enorme. Un árbol y un jersey bastaban para ponerse en marcha. Uno se bajaba una radio grande que poníamos detrás del poste y escuchábamos el Carrusel Deportivo con, José María García, Joaquín Prat y Antonio Martín Valbuena entre otros periodistas de la época. De ahí viene mi pasión por la radio. En aquel entonces no se televisaban los partidos y daba gusto la jornada del domingo con todos los partidos a las 5 de la tarde. Cuando había gol importante, el que estaba de portero avisaba y nos reuníamos junto al transistor. Allí seguíamos a nuestro Real Madrid, al Atleti de Javi, Paco, Carlitos y 'Pochito'. Estábamos al tanto del Athletic de los Velayos y del Racing como segundo equipo de Javito. Y luego estaban los que no tenían un equipo definido pero disfrutaban con el fútbol: Pepe, Manu, César, 'Cochete', Ava...puf, qué recuerdos.
Bueno, el caso es que la eterna batalla era con los vecinos que nos echaban la bronca cada vez que nos veían jugar en el césped. Miguel, el jardinero, madridista irredento y gran aficionado, hacía la vista gorda...¡menos cuando echaba el mantillo! Entonces sí que se cabreaba cuando nos veía jugar. Una pequeña reprimenda y pelillos a la mar. La foto es de la primera Misa de mi hermano Íñigo. Allí estuvo Miguel -y Javi-. Qué recuerdos.

3 comentarios:

  1. Tienes una memoria espectacular. Hay muchos detalles que ni recuerdo, crack.

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  2. Que recuerdos verdad Borja? a mi me pasa igual, cuando recuerdo los veranos de la infancia, en la urbanización, donde estábamos tod el dia jugando al monopoly o al risk, báñándonos, el bocadillo en el bordillo de la piscina por la noche, partidos de beisbol, en fin, una infancia feliz, feliz. Ahora pienso que esos momentos no los están viviendo nuestrso hijos, está todo como más encorsetados, más estudiado no sé... o si ?
    Bs
    Patty

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  3. Teniente, y eso que no he contado los partidos de hockey en tu casa, los 'botes', los partidos de beisbol, los triangulares de fútbol, los partidos del siglo contra Majadahonda 2 y MonteLuxor, el parque de la tranquilidad, las colecciones de cromos, las películas...puf, las películas. "Aaaaunque ha sido peligroso"...mítico.
    Patty, te doy toda toda toda la razón. Y no es que cualquier tiempo pasado fue mejor.

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