lunes, 24 de mayo de 2010

En Londres

En España, y más concretamente en Madrid, creo que no nos damos cuenta de la suerte que tenemos de poder asistir a Misa casi a cualquier hora del día o poder confesarnos casi cuando nos plazca.
La semana pasada estuve en Londres. Allí hay muchas iglesias pero no precisamente católicas. Es cierto que el Señor ha estado especialmente detallista estos días. Y es que, cuando a Él se le mete algo entre ceja y ceja, no para.
Estar en el centro de Londres -en la City financiera- y los distintos encuentros y reuniones que tenía, no ayudaban a encontrar una Misa a la que acudir. Justo al lado del hotel descubrí una preciosa iglesia -de Santa Etheldreda, en la foto-. Aunque la Misa era a las 13.00, 'curiosamente' había un grupo de filipinos, de peregrinación hacia Lourdes, que estaban celebrando la Eucaristía a las 8:30 de la mañana. Me encanta cuando paladeo la catolicidad de la Iglesia católica, es decir, Universal. Allí estábamos, en Londres, asistiendo a Misa una docena de filipinos y un español.
Cuando se marchaban, le pregunté a uno que de dónde eran. "De Filipinas", me dijo. Charlamos unos segundos y, cuando nos despedimos, me hizo la señal de la Cruz en la frente mientras me decía "Que Dios te bendiga, Borja". Una sensación de flojera, una paz descomunal, me embargó de arriba a abajo. Es cierto que es algo que me pasó también cuando un sacerdote me bendijo en Cáceres. Supongo que son dones del Espíritu Santo hacia estos sacerdotes.
Por cierto, cuando llegué a Barajas para ir a Londres pasé por la capilla de la Terminal 2. En 10 minutos iba a empezar la Misa. ¡Qué casualidad!
Me encanta Londres.

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