viernes, 14 de mayo de 2010

Perdón Antonio

En Junio de 2008, María y yo conseguimos escaparnos a un maravilloso hotel en Altea (Alicante). Uno de los días que salimos a cenar a un restaurante bastante chulo, estaba sentado en la mesa de al lado Antonio López, defensa del Atlético de Madrid, con su novia/mujer y unos amigos. La Selección, de la que él ya había formado parte, estaba concentrada en Austria escribiendo una de las páginas míticas de La Roja. Comenté a mi mujer que, había que ver aquel chaval que podría estar en la Selección y estaba allí, en Altea. Fue un comentario con cierto tono despectivo.
El miércoles fui a Hamburgo con unos amigos (gracias Meja, Miguel, Davis, Gica, Niño, Edmundo y Javi). Después de un retraso de más de una hora en el viaje de ida, a las 12.30 estábamos en el centro de Hamburgo disfrutando las primeras cervezas. Compartiendo momentos con la afición del Fulham y saboreando anécdotas y recuerdos futboleros se fue pasando el día y se acercaba la hora del partido.
El caos que se montó en el metro casi provoca que llegásemos tarde pero entramos en el maravilloso estadio del Hamburgo justo a tiempo para el comienzo del partido. Entonces me emocioné al ver a mi amigo llorando porque estaba viendo a su Aleti de toda la vida en toda una final europea.
La afición del Aleti es algo superior. Me da envidia...de la buena. Por eso disfruto animando a los colchoneros. Los cánticos son variados, originales, con mensaje y, lo que es más importante, cantados por todos los aficionados.
Y me acordé de Ramón, Helena, Pascual, Paco, Carlitos, Manza, Marcos y todos aquellos amigos que se merecían, mucho más que yo, estar disfrutando de aquel partido. Y me dejé la garganta por ellos. Y sufrí con el Aleti. Y terminé haciendo una piña en la grada después del gol de la victoria. Y me emocioné viendo a mis amigos llorando por aquel triunfo.
Y llegó la entrega de la copa. Y quien la levantó fue Antonio López. Me acordé de aquel comentario despectivo que había hecho dos años atrás y pedí perdón con el corazón. Perdón por haber siquiera pensado un comentario hiriente. ¡Qué cierto es eso de que uno está más guapo callado!
Y luego vino el insufrible viaje en metro hasta el aeropuerto. Y una espera de siete horas. Y la duda de si íbamos a volar. Y las anécdotas. Y los aficionados. Y los políticos y vips que demostraron que les da igual la gente. Y llegué al programa que hago en Gestiona Radio. Sin dormir. Sin duchar. Con la camiseta del Aleti y la garganta desgarrada. Hice lo que pude.
Y luego al periódico a escribir.
Llegué a casa más tarde de lo habitual. Se me volvió a caer la baba con mis cuatro niñas. Vi la fiesta en la plaza de Neptuno. Y me fui a dormir después de 40 horas en pie. He dormido como un bebé.
Mi último pensamiento antes de caer sobre la almohada fue para Antonio López. Perdón, Antonio.
PD: Gracias, María, otra vez por tu comprensión y apoyo.

1 comentario:

  1. Borja te has parado a pensar como estará Rulos disfrutando desde el cielo con su Atleti?
    Maru

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