viernes, 11 de junio de 2010

Año sacerdotal

Hoy se clausura el año sacerdotal. Y hay un montón de gracias e indulgencias revoloteando con ganas de hacernos la vida más fácil. Hoy recomiendo ir a Misa y rezar por los sacerdotes. Ha sido un año intenso el que ha dedicado el Papa a los sacerdotes. Y 'curiosamente' ha coincidido en un año trágico y convulso contra la institución sacerdotal.
Yo, personalmente, me he sentido muy reconfortado por el Papa. Es mi primo el de Zumosol. Cuando he necesitado algo que me sostuviese siempre aparecían palabras de B16 claras, contundentes, acertadas y esclarecedoras. Ha ejercido como un Papá.
Durante este año, alertado por todos los avisos sobre el año sacerdotal, he descubierto la maravilla del sacerdocio. He mirado con otros ojos a mis amigos sacerdotes, a mi hermano Iñigo, a mis amigos seminaristas...
Mola ser sacerdote.
Gracias, desde este humilde blog, a todos los sacerdotes que cada día desarrollan su labor con humildad, sacrificio, generosidad, amor, esperanza, dedicación, abnegación, dulzura y reciedumbre. gracias a los que dan la vida por Dios y por nosotros.
¡¡¡Gracias!!!
PD: hoy te pido, amigo lector, creas o no creas, una oración por los sacerdotes. Pongo su labor y vocación en manos de Nuestra Madres. Ella sí que sabe. Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bentida Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu vientre, Jessús. Santa María, Madre de Dios. Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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