lunes, 12 de julio de 2010

Tenemos estrella

Terminó. La Copa ya está camino de casa, su casa.
Ya tenemos el privilegio de poder lucir una estrella sobre nuestro escudo, sobre el 'cangrejo'. Una estrella que nos pisó Marca. Desde siempre, uno de mis sueño había sido poder titular un periódico el día que España ganase un Mundial. El jueves, antes de irme del periódico, éstaban maquinando la portada del lunes en el caso de que fuésemos campeones. El tema era ganar tiempo para poder mandar el periódico a imprenta. Había que pensar una portada ante un partido que no se había jugado. Se me ocurrió titular "Tenemos estrella" y ponerlo sobre una fotocomposición del escudo con una estrella. La idea gustó e iba para adelante. Lo malo es que Marca abrió el domingo con ese tema. Así que me quedé sin posibilidad de leer ese titular. ¡Qué le vamos a hacer!
El domingo empezó batallador. Las niñas volvieron a presentar lucha. Después de ir a Misa prontito y pasar la mañana en la piscina de 'abu' volvimos a casa para empezar a preparar el partido. Mientras mis cuatro mujeres dormían, corté el césped mientras escuchaba la radio -en previa desde las 2-. El 'tapete' tenía que estar perfecto. Luego vinieron Pablito, Ali y Rata. Colocamos la televisión en el jardín, encendimos la barbacoa, llenamos la piscinita de las niñas para remojar los pies, hicimos la rotación de las cervezas -holandesas- y empezaron los nervios. Al plan se apuntaron Josemaría y Aránzazu con mis dos sobrinas Pía y Rocío. Como era un día especial, dejamos que Covadonga campase a sus anchas. ¡Y vaya si campó!
Covadonga estuvo todo el rato correteando por nuestro mini jardín. Se dio cuenta de que no podía molestar mucho por delante de la pantalla pero ella estaba encantada con la mesa llena de viandas.
El partido...pues qué voy a contar. Una locura. Estuvimos animando todo el rato y los vecinos se asomaban a sus balcones a tratar de adivinar qué estaba pasando en el bajo. El himno y los cánticos habituales se mezclaron con los improperios ante el juego holandés.
Tengo recuerdos vagos del partido debido a la tensión que vivimos. Me encantó seguirlo con Covadonga. Se paraba de vez en cuando junto a mí y entonaba el "España, España" a pleno pulmón. Se quedaba alucinada viéndonos gritar y creoq ue se asutó cuando celebramos el gol. Pablito y Josemaría terminaron en la mini piscina. Era lógico. Me abracé a Rata...bueno, y a todos.
Es que no puedo contar mucho. Me acordé de mucha gente. De mi padre, que vio el partido de su vida en un bar en Piazza Navona. De Truli, porque en el Cielo seguro que se ve el fútbol. Otra vez de Fra, Meja y la Eurofurgo. De mi familia política argentina que siempre se 'burlaban' de mi porque España nunca había ganado nada -¡qué ganas tengo de verles ahora-.
Vi el partido enfundado en la camiseta de entrenamiento de España de la Eurocopa de 2004. Se lo debía. Cuando acabó el partido, salí corriendo a cambiarmela. me puse la del Mundial, con una estrella dorada bordada sobre el escudo. Me gustó ver que los jugadores hacían lo mismo. Me sentí unido.
Estoy muy espeso porque estoy muy cansado.
¡Ah! y juntamos las manos y dijimos: "Te damos gracias Omnipotente Dios por todos tus beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén".
PD: Sigo pensando que, para mí, ganar a Italia en cuartos de final en los penaltis no ha sido superado.

1 comentario:

  1. Para mí tb, borjita. Ganar a Italia, en cuartos y por penaltis, era una necesidad. Nos sacamos cuatro espinas de una sola tacada. Nada hubiera sido igual si, de nuevo, nos eliminan aquella noche.

    Un abrazo muy fuerte y a seguir disfrutando!

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