miércoles, 15 de diciembre de 2010

A vueltas con el Belén

Ya no queda para que sea Navidad. ¡Cómo asfixia la vida! Es increíble. Hay que hacer grandes esfuerzos para tener la cabeza en el Niño en estos días. Por muy buenas intenciones que tengas te ahogan las llamadas para tomar una Copa de Navidad, preparar cenas con amigos, acudir a los villancicos del cole, enviar la carta a los Reyes, planear las visitas a los familiares...
¡¡STOOOOOOP!!
Por eso me gusta haber puesto el Belén. Me alegra saber que mis anécdotas con las figuras se multiplican por los salones de muchas familias que quieren tener presente la Historia de la Navidad. El musgo descolocado, el serrín esparcido por el suelo y la partida de mus que juegan dos pastores contra el buey y una hilandera en la zona de la Anunciación ayuda a ver a Dios. Y, sobre todo, a disfrutar con la alegría y sencillez con la que unas niñas pequeñas esperan la llegada del Niño Dios. Entonces uno entiende aquello de que hay que ser como un niño para entrar en el Reino de los Cielos.
Hay que pararse delante del Belén. Allí es fácil dejar las preocupaciones. Él ya las ha pasado todas por nosotros. Y en el Pesebre vacío empiezo a dejar las peticiones para que, cuando llegue el Niño Jesús, le den calorcito.
Pongo en su pesebre a esa amiga que está buscando a Dios y que no entiende pero quiere comprender a través de su hija. Me enternezco con sus lágrimas al son de guitarras y la animo a que estire el brazo y se agarre con fuerza de la mano que le tiende Su Madre.
Pongo angustias económicas de muchos conocidos y de lectores de este blog. Porque todo es difícil.
Pongo enfermedades incurables de amigos, familiares y conocidos.
Pongo esperanzas de maternidad de cercanos.
Pongo decisiones judiciales que se eternizan.
Pongo a muchos amigos que buscan a Dios pero no saben cómo.
Pongo los problemas laborales de muchos.
Y pongo las alegrías, sueños, anhelos, proyectos, esperanzas e ilusiones de mi familia, bendecida cada día por Dios, porque a Él le da la gana...¡porque Él tiene esas cosas!

2 comentarios:

  1. Gracias Borja.
    Yo tambien intento poner a todos en mis oraciones. Parece que a veces solo pensamos en nosotros, nuestros problemas, y nos olvidamos del resto del mundo.
    Aprovecho para pedir una oración por mi madre. Le han vuelto a ver una metástasis en el hígado, y mañana empieza la quimio otra vez.
    Tiene mucha fuerza, y sobre todo mucha fe. Le pido a Dios que se la mantenga en este nuevo chute.
    Y que mientras tanto aprendamos de nuestros hijos, de su alegría, de su mirada limpia, y su amor sincero a Jesús, María y José.
    MARU

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