viernes, 26 de marzo de 2010

¡Siamo con te!

Queridísimo Pedro:

¡Estamos contigo! Lo digo con fuerza y sólo con un signo de exclamación porque no me caben todos los que quiero poner para gritar con fuerza que estoy contigo y que puedes contar con mi cariño y mis oraciones.
El ataque está siendo brutal y despiadado. Quieren tu cabeza como ya intentaron cobrarse otras en el pasado. Me estás dando todo un ejemplo de fortaleza y comprensión que no había visto en ningún otro sitio.
Gracias por pedir perdón en nombre de toda la Iglesia por los brutales errores cometidos. Gracias por explicar tan bien lo que yo no puedo explicar.
Un sacerdote me dijo una vez que cada uno tiene que ayudar, en la medida de sus posibilidades, a soportar el peso de la Iglesia. Mis hombros son frágiles pero te prometo que redoblo los esfuerzos desde ya para, con oración y penitencia, sostener, aunque sea sólo un poquito, el peso de nuestra querida Iglesia.
Cuenta conmigo. Y cuenta con muchos otros que, seguro, se suman a mi oferta.
¡Ah! y que sepas que nos encanta saber que tú eres nuestra roca.
Un beso muy fuerte,
¡Siamo con te!

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿A qué juega el PP?

He de reconocer que me tienen desconcertado. Por unos días no sabía qué creerme. Distintos mensajes llegaban desde distintos ámbitos. El alcalde de Madrid dice en La Gaceta que el PP debería quitar la Ley del Aborto. Nuevos mensajes desde otros puntos. En todos los medios. Incluso Esperanza Aguirre, quien reconoció que los plazos anteriores eran un coladero aunque su comunidad financia el 25% de los abortos...
¿Será que el PP se ha dado cuenta del error en el que lleva sumido tantos años? ¿Será verdad que piensa, por fin, defender, la vida?
Pero, pasadas las semanas, pese a mis buenas intenciones de creer lo increíble, mi gozo ha ido cayendo en un pozo.
Me da la sensación de que los titulares que yo quería leer con tanta alegría y 'buenismo' no hacían referencia a abolir el aborto sino a derogar la nueva ley.
Así que, con un mensaje contradictorio, la gaviota volvía a convertirse en buitre.
¡Casi me engañan! Si es que no me puedo despistar ni un segundo...

martes, 23 de marzo de 2010

¡Quién me lo iba a decir!

Después de ir, hace unas semanas, al espectáculo Disney sobre hielo -o Circo de las princesas, como lo llama Covadonga-, la Bella Durmiente ha entrado con fuerza en casa desbancando a Cenicienta y quedándose a la misma altura que Blancanieves. Por supuesto, Bambi, Baloo, Mogli, Tambor, Caperucita y otros personajes han sido casi desterrados.
El caso es que Covadonga disfruta con la princesa Aurora y el príncipe Felipe. El pasado domingo, mientras preparábamos la comida para recibir a nuestros cuñados que venían desde diversos puntos del planeta, Covadonga me pidió que bailase con ella. Como si de una fiesta en Palacio se tratase, cogí su mano y le pedí un baile. Ella aceptó con cara de asombro -¡tendrá morro!-.
Como le saco algo de altura, la levanté en brazos. Ella puso su mano en mi hombro y empezamos el baile. "Eeeres tú, mi principe azul, que yo soñéé..." Ella canturreaba la canción mientras bailábamos un valls suspendidos en el aire. Después de varias vueltas, un mareo de escándalo y sus risas impagables, el baile terminó mirando a la cocina. Allí estaban sentadas las gemelas mirando con cara de asombro y María con los brazos en jarra y una sonrisa de oreja a oreja. Todavía algo jadeante y ante la mirada risueña de María pregunté: "¿Qué?". Y ella, riendo y negando con la cabeza, soltó un tumbativo: "¡Quién te lo iba a decir...!"
Y la verdad es que es así. ¿Quién me iba a haber dicho hacía unos años que mis sueños de llevar hijos al fútbol, acompañarles a excursiones peligrosas, jugar a los soldados y tirar petardos iban a convertirse en realidades -mucho más bonitas- de bailar como el principe Felipe, probar zapatitos a mis Cenicientas y hacer el papel de Bestia a la hora de tomar el té.
Me reí con María.
Dios sabe lo que nos conviene...y le di gracias.
PD: Mañana miércoles tengo una reunión muy importante. Puede ser vital. Puede hacer mucho bien...a lo mejor debo ir vestido de Príncipe.

domingo, 14 de marzo de 2010

Desde primera hora

Son las 8:30 del domingo. Llevo desde 4:45 dando biberones, cambiando pañales, acunando mellizas, acurrucando a Covadonga...y ya no ha sido posible volverse a dormir. Covadonga y yo os hemos pegado un opíparo desayuno. Me parto con ella. De repente se ha hecho mayor y está increíble.
Lo más curioso de todo es que ya no tengo sueño. ¿Me estaré haciendo mayor o es que el cuerpo -con ayuda del ángel de la Guarda- ya se ha acostumbrado?
Ayer me fui por la tarde con las niñas de paseo. Además de visitar a mis padres, fuimos a ver a Miguel. Es un amigo que conocí hace ya más de 20 años. Es un tío estupendo y me ayudó mucho cuando nos conocimos.
Un par de años después, Miguel tuvo un fatídico y grave accidente de moto que le dejó en un estado difícil de definir. Aunque no habla y parece estar ausente y está postrado entre la cama y la silla de ruedas, lo cierto es que se da perfecta cuenta de lo que pasa a su alrededor. Se alegra cuando vas a verle, se ríe cuando le cuentas alguna anécdota, se entristece cuando le cuentas una mala noticia y se solidariza cuando le cuentas una preocupación. Son muchos hermanos y, aunque él lleva ya 20 años en esa situación, la casa sigue siendo la algarabía constante que conocí hace muchos años. Ahora aumentado por los nietos, cuñados y cuñadas.
El caso es que ayer fuimos a ver a Miguel. Todavía no le había llevado a las mellizas y eso no podía ser.
Tengo que decir que Covadonga estuvo de 'bocao'. Se llevó a Miguel de calle. Le empezó a cantar canciones del Cantajuego, le agarró de las manos para hacerle el 'corro de la patata', lo llenó de besos...una gozada.
Me encanta ver la naturalidad con la que reaccionan los niños en estas situaciones. Muchos adultos se quedan sin saber cómo actuar ante Miguel y, en cambio, los enanos saben ver más allá. Fue una maravilla. Las mellizas se lo pasaron bien. Covadonga disfrutó. A Miguel se le cayó la baba con las carantoñas de Covadonga. Y yo...pues os podéis imaginar.

lunes, 8 de marzo de 2010

Rosario en familia

Desde hace muchos muchos muchos años -pero especialmente desde que me casé-, me han insistido en las bondades de rezar el Rosario en familia, es decir, con mi mujer y -ahora- hijas. A veces es difícil conseguirlo por horarios, baños, cenas, lloros, biberones, pañales y mil excusas más que uno puede poner. Pero poniendo un poco de nuestra parte lo conseguimos muchas veces.
El sábado fue uno de esos días. Lo malo es que el rezo del Rosario se convierte, más bien, en una gymkana. Covadonga buscó reiteradamente la aprobación y el aplauso de María por haber hecho bien un puzzle. Lucía ejercitó sus robustos muslos agarrándose a la mesa del salón y poniéndose de pie no arredrándose ante el infortunio y el resbalón que le produjeron más de un coscorrón. Macarena, que a diferencia de Lucía todavía no gatea ni por asomo, demostró su independencia cruzándose el salón de lado a lado girando sobre su propio eje cual croqueta de pollo. "Para qué voy a dejarme las rodillas gateando si puedo trasladarme así", debe de pensar.
Covadonga se animó a acompañarnos a rezar algún Avemaría -ya se lo sabe en su idioma- y nos miró como si fuese un partido de tenis cuando 'cruzamos' las letanías.
Es difícil. La vida tiene muchas complicaciones. Pero JP2 hizo suya una frase que repetía hasta la saciedad el padre Peyton: "La familia que reza unida, permanece unida". Y como nos fiamos de él pues trataremos de seguir el consejo para que sigamos muy unidos ante la adversidad.
PD1: Maru, primera e incondicional lectora de este blog, dio el sábado a luz a su hijo Pablo. Después de ver lo pequeñitas que han nacido mis tres hijas, me parece increible cuando veo un bebé tan...como decirlo...orondo.
PD2: Me han contado que la ceremonia de los votos perpetuos del sábado fue maravillosa. Gracias a todos por las oraciones.

jueves, 4 de marzo de 2010

El circo

Hace unos días estuvimos en el circo. He ido pocas veces en mi vida pero siempre me ha apasionado. Se le conoce como el mayor espectáculo del mundo y creo que tiene ganada cada una de las letras. Siempre es distinto haciendo siempre lo mismo. El equilibrio de los trapecistas, el valor del domador, la precisión del malabarista, la gracia sdel payaso...y lo hacen una y otra vez. Como decía la canción, haga frío o calor, el circo hace siempre su función. Especular.
PD: este fin de semana toma los votos perpetuos en las clarisas de La Aguilera una buena amiga. No sé si podremos ir con las enanas por eso os pido que os suméis a una oración de agradecimiento por su fidelidad, de alegría por su felicidad y de petición por su perseverancia.