domingo, 30 de enero de 2011

Esperanza y expectativas

Desde hace un tiempo -he de reconocer que no ha ce mucho- me he dado cuenta de que Dios, realmente, habla a través de su Palabra. Sé que es una paradoja tan grande que parece una perogrullada. Pero no... Dios habla a través de su Palabra.
Quizá no tenía duda de que era importante lo que decía Jesús. Él es el Verbo. La Palabra. (Bueno, no me meto en temas teológicos). Pero es que la Palabra de Dios va mucho más allá. También es esa sucesión de padres e hijos. O un salmo difícil de digerir. O una 'historia' que, traída a nuestro tiempo, puedo no entender.
El caso es que, como digo, desde hace no mucho, pongo mucha atención en las lecturas de la Misa. Ayer sábado, en ese texto tan complejo y curioso como es la Carta a los Hebreos, la primera frase era: La fe es la garantía de lo que se espera.
Me encantó. Tío, si tienes fe, la tienes. Y si no la tienes pues no. Pero, o estamos a setas o estamos a Rolex, como decía el chiste de los vascos.
Bueno, pues eso, que me gustó escuchar eso. Fe, fe, fe. Hay que creérselo. Si crees en Dios hay que creer que hay Salvación, que tienes que trabajar bien, adorar a tu familia, ayudar a los amigos, hacer apostolado, escuchar la voz de Dios...y creérsela -que es ponerla en práctica-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario