viernes, 21 de enero de 2011

Obediencia

B16 ha aprobado erigir la comunidad de clarisas de Lerma en un nuevo instituto religioso llamado Iesu Communio.
Han sido y están siendo tiempos complicados para ellas por eso he intensificado mi oración por ellas.
Me ha gustado mucho la forma de proceder de sor Verónica y el resto de hermanas. Obediencia.
Es cierto que su espíritu chocaba con lo que es la clausura. Pero las vocaciones llegaban...y se mantienen.
Las veces que las he visitado he visto fuego, entrega, amor, belleza, juventud de espíritu, alegría...vamos, Dios en pura esencia.
El caso es que el obispo del lugar les dijo: "Chicas, tenemos que preguntar a Roma qué hacemos con vosotras". Y ellas se dedican a seguir las indicaciones que les da su obispo. Y esperan. Y obedecen. Y son humildes. Y siguen esperando. Y, cuando parece que hay que dar el paso definitivo, va el obispo -la voz de Dios que tantas veces no entendemos y nos negamos a reconocer- y dice que esperen. Y obedecen. Y, mientras tanto, rezan y rezan y vuelven a rezar...como los peces en el río. Porque buscan la Luz. Y siguen los pasos debidos. No se rebelan. Y llega el Papa y les dice que se erijan en una nueva comunidad. Vamos, que el Papa les muestra su camino. Y ellas, con alegría, obedecen.
Frente a la tormenta, la incomprensión, la crítica fácil, el desplume, el despelleje...ellas han respondido con alegría y obediencia.
Todo de la mano de su obispo y del Papa, apoyadas en la Eucaristía y en la Virgen. Pidiendo luces en el pasillo de Electricidad y ellas pagando con la moneda de la oración, el sacrificio y la obediencia.
Y yo, con ganas de ir a verlas y que vean a mis tres ángeles, recibo una lección de obediencia. Porque, Dios habla. Caray si habla. No para el Tío. Y lo hace a través de muchas personas. Y quiere que obedezcas lo que te dicen sus 'portavoces' (el párroco, un obispo, el Papa, UN DIRECTOR ESPIRITUAL -¡qué importante!). A veces la obediencia es cruel, sacrificada, incomprensible (que se lo pregunten al Padre Pío) pero es lo que Dios quiere.
Gracias por el ejemplo.

2 comentarios:

  1. Borjilla, muchísimas felicidades!!
    Qué mayor eres, madre mía.
    Un besazo. MARU

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  2. Muchísimas gracias, Maru!
    ¿yo mayor? Dejémoslo...
    Un beso

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