viernes, 29 de abril de 2011

Lo bueno y lo malo

Lo malo de llevar mucho tiempo sin escribir en el blog -como me 'recrimina' con cariño Cecilia- es que se amontonan en mi cabeza los temas de los que me gustaría escribir.
Lo bueno es que siempre hay tiempo.
Están siendo momentos complicados y con mucho lío y he tenido que darme un respiro con algunas cosas. El blog ha sido una de ellas.
Me gustaría estar camino de Roma para asistir a la beatificación de JP2. No ha podido ser. La seguiré el domingo por televisión con el corazón lleno de agradecimiento a JP2 por su entrega, al Espíritu Santo por ponerlo al frente de la Iglesia, a Dios por todo y a la Iglesia por darme, con su cariño y pedagogía de siempre, un ejemplo en el que fijarme.
Todavía estamos celebrando la Resurrección del Señor. Eso mola. El domingo que viene es el de la Divina Misericordia. Hay que estar muy atentos y coger devoción.
De los Clásicos prefiero no hablar. Me da pena ver el fútbol arrastrado por el fango.
En las semanas que he estado sin escribir he recibido un ejemplo brutal en un momento concreto que me ha venido muy bien. El Espíritu Santo, que sopla donde quiere y como quiere. Delante de un chuletón, con un buen vino tinto y jarreando en la calle también se puede sentir el soplo de la Gracia en el corazón tras las palabras de una persona cercana. Gracias, aunque no lo sepas.
PD: Las niñas están muy bien. Muy mayores. Macarena se arranca a hablar cualquier día de éstos. Lucía es la bomba y Covadonga ejerce de mayor. Os mandan besos. La niña mayor sigue triunfando con sus fotografías.

1 comentario:

  1. Que bien que hayas vuelto a la blogosfera!!! Se te echaba de menos.
    Me alegro que esteis todos bien.
    Saludos

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