lunes, 26 de noviembre de 2012

Un lustro

Un lustro es lo que me parece que ha pasado desde que escribí en el blog. Es el lapso de tiempo que ha debido pasar en un año de ajetreos y responsabilidades. Es la cantidad de vergüenza que me invade cuando me encuentro con alguien que, con mucho cariño y delicadeza, me recrimina que no siga escribiendo. Y eso me ha pasado en las últimas semanas. Gente de lo más diversa y distinta que me quiere desde la distancia y para quien este blog ha sido compañero de andanzas, alegrías, soledades y pensamientos.
Lo voy a intentar, de verdad.
Son cinco años. Un lustro. Hoy. Y la alegría invade la casa porque recordamos esos días, aquellas anécdotas, las inseguridades y las esperanzas. La confianza en que es de Dios. Y vuelves a ver fotos y te entra la risa floja. ¡Qué pequeña!  Y ya es una señorita pizpireta y parlanchina, con carácter y genio...pero con un corazón como un estadio donde cabe todo el amor del mundo...
Lo voy a intentar, de verdad.
¿Me perdonas?
Hoy empiezo de nuevo.
Cecilia, Maru, Juanma, Mari Angeles, Ana, Verónica, Gemma y muchos más...gracias y...¡lo intento de nuevo!