martes, 12 de marzo de 2013

El elector

La verdad, me está encantando todo lo que está rodeando al cónclave que comienza hoy. Estoy disfrutando de todo lo que oigo y lo que leo.
Creo que tengo mucha suerte de poder ver todo lo que está pasando con los ojos de la fe. Y también es una exigencia muy grande de saber la responsabilidad que tengo, como católico, de rezar para que los cardenales se dejen inspirar por el Espíritu Santo.
Y confío en ellos.
Todo lo que están diciendo en las entrevistas, en las ruedas de prensa, en sus tuits personales, en sus cartas a sus feligreses...Todo huele a Dios.
Por eso estoy confiado en que todo será para bien.
Ellos están preparados...y yo tengo que estarlo también. La exigencia es máxima. Es importante no dejarse llevar por las habladurías, los comentarios y los 'análisis' de los que no aman a la Iglesia.
Si hay alguien que sabe lo que necesita la Iglesia, ése es el que sale en la foto...y no lleva gafas.

martes, 26 de febrero de 2013

¡¿Qué has hecho, B16?!

Te escucho hablar en latín y se me estremece el corazón. Das la noticia del siglo con la calma y la prudencia de un padre fuerte y cariñoso. Agradeces cada uno de los gestos de cariño que se multiplican en la última semana. Vives con la naturalidad de un hombre de Dios lo que todos nos empeñamos en juzgar con una visión terrena.
No sé qué ha pasado. ¡¿Qué has hecho, B16?!
¿No se trataba de que ibas a ser un Papa duro e intransigente? ¿Qué has hecho? ¡Qué has hecho!
200.000 personas llenan una Plaza de San Pedro que parecía el escenario único de JP2 y que tú te has atrevido a reventar de fieles cada día de audiencia.
Hablas claro, despacio, al corazón. Como habla un maestro. Explicas las escrituras con la convicción que aporta el estudio frente a los que las discuten con argumentos de barra de bar.
¡¿Qué has hecho, B16?!
Has afrontado con firmeza, determinación, vergüenza y humildad esos problemas de nuestra quejumbrosa Iglesia que tu mismo te atreviste a denunciar antes de calzarte las sandalias del pescador. 
Pero...¡¿qué has hecho, B16?!
Te ganaste el corazón de millones de jóvenes mojándote en una tormenta apocalíptica en la que un indiscreto micrófono nos permitió saber que decías con claridad: Aspeta qui! (Nos quedamos)
¡Qué bonita imagen! Hubo quien dudó si sacar la custodia de Toledo por miedo a que se estropease. Y tú te mantuviste firme. "Seguimos". Y allí se escuchó el silencio atronador de la oración de un puñado de católicos que hacemos lo que podemos...pero que nos fiamos porque vale la pena. Con aquel gesto me convenciste de que lo importante no era la Custodia sino el Señor. Así, una explanada de miles de metros cuadrados poblada de gente quedó concentrada en un minúsculo trozo de pan blanco convertido en el Salvador. ¡Cuánta gente debió convertirse en aquel momento!
De la misma forma que allí lo importante no era la Custodia, ahora nos demuestras que lo importante no eres tú, ni el Papa, lo importante es Jesús, el Hijo de Dios, que prometió que cuidaría de su Iglesia, y hacia Él debemos dirigir nuestros ojos y nuestro corazón.
Seguro que nos esperan momentos de tribulación. Pero, como ya vio san Juan Bosco, entre JP2 y tú, nos habéis dejado amarrados a esas columnas indestructibles que son la Eucaristía y Nuestra Madre.
Me siento huérfano desde que anunciaste la noticia.
¡Cómo eres! Una exclusiva de semejante porte y se la 'cedes' a una periodista cuyo único mérito era haber estudiado latín.
¡¿Qué has hecho, B16?!
Sabes que tengo debilidad por la figura del Papa. Fíjate si nos quiere Jesús que el primer Papa de la Historia, la Roca sobre la que edificó toda su Iglesia, fue un pescador que, pese a verle resucitar muertos, transfigurarse y hacer uno y mil milagros, se achantó ante una portera envolentonada y le negó. Pero luego le pidió perdón...y, por supuesto, le perdonó.
¡¿Qué has hecho, B16, para que tantos te quieran tanto?!
Gracias, B16. Eres un crack...y lo sabes.